Bebidas riesgosas

Publicado en Química Forense

Bebidas riesgosas

La taurina es el principal componente de la bilis y se encuentra naturalmente en los tejidos animales. Su nombre es un derivado de la palabra latina taurus, o toro, porque fue aislada por primera vez de la bilis de este animal, en 1827, por los científicos austriacos Friedrich Tiedemann y Leopold Gmelin. La taurina ayuda a regular el ritmo cardiaco y afecta la liberación de los neurotransmisores (sustancias que llevan señales entre las neuronas).
Nutriólogos mexicanos alertaron sobre el riesgo de consumir bebidas energetizantes combinadas con alcohol, ya que su contenido de cafeína, taurina y complejo vitamínico B altera el sistema nervioso central causando taquicardias, deshidratación e incluso infartos (véase ¿Cómo ves?, No. 98).

La taurina es el principal componente de la bilis y se encuentra naturalmente en los tejidos animales. Su nombre es un derivado de la palabra latina taurus, o toro, porque fue aislada por primera vez de la bilis de este animal, en 1827, por los científicos austriacos Friedrich Tiedemann y Leopold Gmelin. La taurina ayuda a regular el ritmo cardiaco y afecta la liberación de los neurotransmisores (sustancias que llevan señales entre las neuronas).

La cafeína es una sustancia que existe naturalmente en las hojas, semillas y frutos de más de 60 plantas, entre otras en las hojas de té, el café y los granos de cmaacao; tiene efectos estimulantes del sistema nervioso. Ambas sustancias son diuréticas. El complejo B permite que tanto la taurina como la cafeína lleguen de manera más rápida al cerebro.

Rebeca Camacho, jefa de Nutriología de la Dirección de Medicina del Deporte de la UNAM, explicó que en los centros nocturnos es común que los jóvenes tomen bebidas energetizantes como nuevos cocteles. “Normalmente se mezclan con bebidas alcohólicas, las cuales son depresoras del sistema nervioso central, sin embargo, al contener taurina y cafeína se altera el sistema de alerta”. Y es que el organismo tarda en metabolizar el alcohol en el hígado. Si en el lapso que dura este proceso se consumen bebidas energetizantes, no aparecen los signos de la embriaguez, con lo que la persona pierde la noción de cuánto ha bebido y sigue ingiriendo alcohol en cantidades mucho mayores de las que soportaría si no lo hubiera mezclado con estas bebidas. Además, se anulan las señales de alarma que da el cuerpo en relación al cansancio y sueño, sensaciones que indican cuándo hay que detenerse a descansar. Y dado que tanto la cafeína como la taurina son diuréticas, ingeridas en exceso causan deshidratación.

Para tener una idea de la cantidad de cafeína que tienen estas bebidas se puede comparar con la de una taza de café express, que es de 77 mg. Una lata de Red Bull tiene 80 mg de cafeína, Full Throttle 144, Ace Energy 160, Atomic Dogg 200 y Daredevil 240 (equivalente a cerca de tres tazas de café express).

Hay que recordar que originalmente las bebidas energetizantes no se diseñaron para mezclarlas con bebidas alcohólicas, ni para ingerirlas en grandes cantidades.

En México se está evaluando la restricción de su comercialización, como ya ha sucedido en Francia, Dinamarca y Noruega. En nuestro país hay cerca de 20 marcas de bebidas energetizantes que se venden en latas o envases de vidrio.
Fuente: http://www.comoves.unam.mx/




Bebidas energizantes: Los efectos y la combinación mortal

Los anuncios de televisión relacionan las bebidas energéticas con el deporte extremo y con la música de última generación. Quizás por ello se consumen sin atender a su composición o mezcladas con alcohol, algo que puede llegar a ser perjudicial para la salud. Y es que las bebidas energéticas contienen niveles de cafeína y taurina mucho más elevados de lo habitual, por lo que pueden provocar insomnio, nerviosismo y ansiedad, y están contraindicados para embarazadas.

Pero, además, cuando se combinan con alcohol, enmascaran la sensación de embriaguez. Por todo ello los expertos recomiendan moderar su consumo y aconsejan no sobrepasar las cuatro unidades diarias.

La ingesta prolongada en el tiempo de estas mezclas puede provocar patologías severas como cirrosis, hígado graso, hepatitis o tumores, ya que el consumidor ingiere habitualmente cantidades de alcohol mucho mayores que las que su organismo puede asumir en condiciones normales.

Además, algunos cardiólogos advierten de que los refrescos energéticos, al contener concentraciones de cafeína mucho más elevadas de lo habitual, pueden provocar insomnio, nerviosismo, y ansiedad, y están contraindicados para embarazadas.

En personas sensibles al citado estimulante se pueden dar alteraciones en el ritmo cardiaco y en la tensión arterial. Asimismo, señalan que un exceso de taurina, otro de los excitantes que abunda en estas bebidas, puede derivar en la aparición de arritmias o taquicardias.

EL PELIGRO DE LA "CURADERA" QUE NO SE SIENTE

Por otra parte, conviene tener en cuenta que el individuo que abusa de la ingesta de los combinados de alcohol y bebidas estimulantes puede no ser consciente de su estado etílico y, por ello, creerse apto para acometer tareas para los que no está preparado, como la conducción.

Pese a estas evidencias, desde el servicio de atención al usuario de Red Bull, líder mundial del segmento de bebidas energéticas, se explica que “no existe ninguna contraindicación” por la mezcla de su producto con alcohol, aunque éste “contrarresta los efectos” de la bebida.

Pero la razón es sencilla. Un estudio realizado por el departamento de Psicobiología de la Universidad Federal de Sao Paulo, en Brasil, determinó que la sensación de no embriaguez tras tomar una bebida energizante con alcohol se debe a que los refrescos energéticos contienen, por lo general, estimulantes como la cafeína o la taurina que contrarrestan el efecto sedante y los síntomas de la ingesta de licores.

Es decir, en un primer momento producen entre sus consumidores la sensación de euforia. Sin embargo, cuando la ingesta de alcohol llega a ciertos niveles de concentración en la sangre aparecen los clásicos signos de mareos, somnolencia o descoordinación, entre otros, que avisan de que se ha pasado el umbral de tolerancia.

Para explicar lo peligroso de una ingesta excesiva de estos combinados conviene recordar que el organismo humano tarda un tiempo en eliminar el alcohol. Lo hace mediante el trabajo a destajo de las enzimas hepáticas. Lógicamente, cuanto mayor es la cantidad de etanol ingerida, más carga de trabajo requerirán el hígado y otros órganos vitales.

CONSUMO MODERADO PORQUE CONTIENEN EL DOBLE DE CAFEÍNA QUE UNA BEBIDA COLA

Pese a todo lo dicho, lo cierto es que los refrescos energéticos no son perjudiciales por sí mismos. De hecho, están compuestos por sustancias que pueden dar un "empujón" al organismo en situaciones de carencias o de esfuerzos intensos.

Incluso pueden contener vitaminas –ácido pantoténico, biotina, niacina, B6 y B12, azúcares, ginseng, inositol o guaraná, además de las referidas cafeína y taurina-.

Por ello, su consumo en muchos casos está relacionado con actividades deportivas, ya que, de forma moderada, su ingesta antes o durante el ejercicio provocan el aumento del tono de la actividad física, de la tasa cardiaca y de la tensión arterial y la disminución del apetito.

Aunque jamás se ha de confundir este tipo de refrescos con otros considerados isotónicos o rehidratadores porque poco o nada tienen que ver con éstos, ya que estas últimas buscan reponer el equilibrio de sales perdidas.

Las bebidas energizantes basan su aporte de cafeína. El contenido de este excitante llega a ser de hasta 340 miligramos por litro, duplicándose la cantidad normal que contiene una bebida de cola, por ejemplo.

Se da la circunstancia de que la cafeína estimula al sistema nervioso central y puede ayudar a incrementar el rendimiento muscular del consumidor, ya que provoca el gasto de grasas como fuente de energía para el organismo en detrimento del glucógeno, que es el principal foco energético durante la práctica del deporte.

NO MÁS DE 4 LATAS AL DÍA

El problema llega cuando se abusa de su ingesta. Incluso, se dan casos en los que las mismas marcas de los citados refrescos aconsejan un consumo moderado los mismos. Así, por ejemplo, Red Bull recomienda no beber al día más de cuatro unidades de su producto.

Incluso hay países en los que estas marcas no se pueden adquirir en bares o supermercados. A partir del 2005 la Unión Europea obliga a sus miembros a etiquetar las botellas o latas de líquidos energéticos avisando al consumidor del exceso de cafeína que contienen.

La Asociación Nacional de Administración de Alimentos de Suecia es una de ellas; advierte del consumo de dichos combinados, sobre todo, tras haber sido sometido el organismo a un intenso esfuerzo físico, ya que tanto la cafeína como el etanol actúan como poderosos diuréticos y pueden contribuir a la deshidratación del organismo.

Por su parte, el Comité Científico de la Alimentación (CCA) de la Unión Europea considera que algunos de los componentes –taurina o derivados de la glucosa- de los referidos refrescos pueden causar problemas –diarreas, temblores, arritmias, o irritabilidad- cuando se relacionan entre sí tras la ingesta de más de tres o cuatro latas, que parece ser el límite inocuo para su consumo diario.

En este sentido, la agencia sueca de seguridad alimentaria considera que una unidad de estas bebidas energéticas contiene la misma taurina que 500 vasos de vino tinto.

Y la Asociación Estadounidense de Diabetes señala que el “uso excesivo de ginseng –otro de los componentes de estas bebidas- puede derivar en la disminución del nivel de azúcar de la sangre, por lo que puede acarrear graves daños a los diabéticos”.

OMS PIDE QUE SE ROTULEN COMO ESTIMULANTES Y NO BEBIDAS ENERGÉTICAS

Además, por su composición y efectos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda tildar a estos refrescos de ‘estimulantes’, antes que calificarlos de ‘energéticos’.

La OMS asegura que el desconocimiento de la composición de estas bebidas puede provocar en quienes las consumen de manera habitual contratiempos sensibles en su organismo. Estos productos contienen suplementos como vitaminas, proteínas o hidratos de carbono que, en cantidades por encima de las recomendadas, pueden ser contraproducentes para la salud humana.


Fuente de imagen y de nota secundaria:
http://www.mtbaction.cl/html/bebidas%20energizantes%20verdad2.htm.htm

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