La evidencia forense. Las técnicas inadecuadas de colección

Publicado en Criminalística

La evidencia forense. Las técnicas inadecuadas de colección

Cuando se ha cometido un crimen, el delincuente deja con frecuencia señales sobre sus vestidos, sus zapatos o su cuerpo. Los indicios de esta clase son valiosos y, normalmente, el criminal no percibe su significado por esta razón le es difícil defenderse contra ellos. Algunas veces no tiene idea de que los lleva sobre sí.

Es de la mayor importancia que el investigador considere siempre las posibilidades de prueba ofrecidas por tales indicios, y los busque y conserve con el mayor cuidado.

Las perspectivas más favorables a este respecto se le ofrecen cuando el sospechoso es detenido poco tiempo después de la comisión del crimen; pero aun en otros casos nunca debe despreciarse una investigación de indicios sobre el presunto culpable.

Muchas de ellas, por ejemplo, pueden hallarse sobre el traje del criminal o bajo sus uñas, aun después de largo tiempo.

El valor del indicio depende con frecuencia de la naturaleza del lugar del crimen, así como del tipo de este crimen. Vamos a dar una idea de estas pruebas según las diferentes circunstancias. En ellas se incluyen:

Polvo característico del escenario del crimen o de sus alrededores.
Porciones de materia vegetal del exterior del lugar del crimen.
Trozos de cristal, vidrio, astillas de madera, manchas de pintura, etc.
Marcas de explosión o de relleno de cajas fuertes, (Fracturas de cajas fuertes).
Partículas de virutas metálicas, gotas de metal fundido o lana de vidrio (apertura de cajas fuertes, con soplete oxiacetilénico).
Marcas de tierra, pintura, grasa, polvo de ladrillo, yeso, lápiz de labios, polvos faciales, etcétera.
Manchas de sangre que pueden estar en fragmentos casi invisibles a la vista, así como semen.
Partículas de tejidos, pelo y plumas.
Fibras textiles (en zapatos) de alfombras y esteras.

Los ladrones han taladrado el panel de una puerta con un taladro. Los agujeros han sido taladrados en una línea continua- todos adyacentes – alrededor del panel, que estaba literalmente cortado.

Cuando se investigó el lugar del robo se encontró una gran cantidad de virutas y serrín debajo de la puerta. La puerta estaba pintada de color crema por un lado y de color castaño por el otro. Más tarde fueron detenidos dos sospechosos y, cuando se cepillaron las vueltas de sus trajes, apareció una considerable cantidad de astillas, serrín y virutas de madera. Todo ello, con un fragmento de la puerta, fue enviado al laboratorio de la policía, que demostró que las partículas de los trajes de los sospechosos eran de pino elliotis – la misma madera del panel – y que una gran parte de ellas tenían diminutos vestigios de pintura crema o marrón. Después de oír el informe del laboratorio de Criminalística, los dos individuos se confesaron autores del delito.

En un zapato de una persona sospechosa de un crimen apareció una fibra sintética, comparada con las alfombras existentes en el lugar del alojamiento de una mujer asesinada, se comprobó que pertenecía a una alfombra de su dormitorio.

INDICIOS SOBRE EL CUERPO DEL CRIMINAL
Debe utilizarse los medios al alcance ( lupas, lámparas de rayos UV, pinzas, etc.) para tratar de rescatar evidencias diversas del cuerpo del sospechoso, lo más pronto posible, a fin de evitar que este las destruya o altere.

Se procurará por ende que el examen médico sea lo más exhaustivo y completo, siempre acompañado por un fotógrafo, que registre en detalle lo que se vaya hallando.
Manchas de sangre, semen, pólvora, pelos, pintura, fragmentos de piel, epitelio vaginal, fibras textiles, partículas de explosivos, entre otros, pueden hallarse en el cuerpo del victimario, pero también pueden hallarse en el de la víctima por transposición.

Los residuos debajo de las uñas deben extraerse colocando el dedo del sospechoso dentro de un sobre y raspar debajo de la piel con un papillo, nunca una hoja de cortaplumas, si es posible cortar las uñas autorizado por el sospechoso mejor.

Un hombre fue hallado asesinado, el criminal le había asentado cierto número de golpes con un martillo, con el cual, en gran parte, la zona superior del cráneo resultó aplastada. En la escena del crimen se encontraron muchas manchas de sangre mezclada con pedazos de huesos y sustancia cerebral. Aproximadamente unas cinco horas después del descubrimiento del crimen fue detenido un sospechoso.

Sobre sus vestidos se apreció sangre, que había intentado secar o lavar había quitado la sangre de sus manos, pero en el antebrazo izquierdo tenía aún vestigios, que se comprobaron por su transposición a un filtro humedecido con agua salda. En un zapato había sangre coagulada, conteniendo un fragmento de piel.

Si habremos de hablar de evidencias forenses desde el punto de vista Criminalístico, son innumerables las que se pueden encontrar en el lugar del hecho, huellas digitales, huellas de pisadas, pelos, sangre, semen, y recientemente evidencias diversas que hayan sido “tocados” por el autor y hayan dejado su huella de ADN en ellos, por ejemplo cigarrillos, saliva, transpiración., etc., pero lo más importante no son las evidencias al momento de buscarlas, sino el saber hallarlas para no destruirlas o modificarlas.

En eso radica el principal problema que siempre ha tenido la justicia, es que nunca se termina de capacitar adecuadamente al personal policial que no tenga nada que ver con los equipos técnicos de Criminalística, y sumado a esto el afán desmedido de quien se dedica a “investigar” es querer hacerlo de algún modo en forma unitaria para tratar de esclarecerlo y eso lleva a cometer graves errores, destruir evidencias, y hacer imposible una reconstrucción para volver a recomponerlas y como consecuencia de ello, muchos casos quedan inconclusos, y cuando trasciende a los medios de prensa, lo primero que se relaciona estas deficiencias no tanto con la inoperancia policial, sino con casos de corrupción policial, es decir que, el periodista tiende a pensar que lo que ocurre en realidad es que la policía se ha dejado “corromper” y ha destruido evidencias a cambio de dinero, para ayudar a los delincuentes, nada más alejado de la realidad en la gran mayoría de los casos, aunque excepcionalmente se puede dar esto.

Y digo excepcionalmente porque también se han dado casos de esta índole que desde la policía han dado protección a los grupos mafiosos y han llevado la investigación hacia cualquier lado, menos hacia donde debiera ser para que el caso quede impune.

También se da el caso de investigadores policiales que por “falso celo profesional” pretenden ser ellos los que lleguen al final de la investigación por sus propios medios y lo esclarezcan, cuando toman conciencia que eso no es posible, ya es tarde, ya no existen o se han destruido gran cantidad de evidencias.

Sin embargo, lo mas frecuente es que la policía cometa errores por ignorancia – ya que no prestan atención a los procedimientos conforme manda la técnica más avanzada y pasan por altos elementales acciones que hacen a preservar evidencias y por el otro lado, hay errores que cometen también los mismos especialistas, cuando no están debidamente capacitados para la tarea y por accionar torpe tratar de rescatar alguna evidencia, pero a la vez destruyen otras.

En primer lugar debemos tomar conciencia todos quienes vamos a formar parte de un equipo de investigación policial, es que hay pasos o secuencias que se deben seguir ineludiblemente para que la colección de evidencias sea correcta.

El siguiente grave error más frecuente que comete la investigación es dejar todo librado a la memoria, es decir no anotar, es importante tomar nota de todo, hasta lo más inverosímil para que nada se deje pasar por alto al repasar las evidencias.

Luego al ingresar al lugar del hecho no tener en cuenta la presencia del fotógrafo para retratar todo lo que se presente ante los ojos de los investigadores, pero ojo, el trabajo del fotógrafo debe ser orientado por el especialista, para que lo que sea retratado sea luego de utilidad, no solo por lo que habrá de quedar a la vista sino porque estas fotos sirvan luego para ver detalles interesantes de las características de estos elementos, huellas, objetos.

Sabemos que en esencia hay 3 tipo de fotografías que puede sacar el fotógrafo, panorámicas, generales y de detalle, dentro de cada una de ellas siempre habrá de interponerse el secreto de “como” se saquen estas fotos para que nos muestren lo importante y sirvan para seguir buscando luego desde una oficina, lo que dejó la escena del hecho.

Lo fundamental es saber que quien debe ingresar primero este lo suficientemente capacitado para que su presencia no sea un obstáculo para la investigación posterior, es decir, debe ingresar debidamente protegido, al igual que todos los que ingresen, con guantes, bolsas en los zapatos y si es posible barbijo.

La contaminación por transposición puede ser grave, si no se tiene la precaución de ingresar al lugar del hecho con los zapatos cubiertos por una bolsa de polietileno.

Es que por aquellos que caminamos vamos continuamente recogiendo en la suela de los zapatos vestigios de tierras, ceniza, polvos diversos, sustancias diversas y a la vez, vamos dejando otras que la hemos recogido antes en otro lugar, este intercambio es permanente, así también se habrá de producir esto en el lugar del hecho, para evitar esto es necesario proteger la suela de los zapatos con una bolsa de polietileno para que por lo menos al ingresar no tenga vestigio alguno de otro lugar.

Igual procedimiento debemos seguir con las manos, la protección de ellas con guantes descartables es fundamental para no contaminar el ambiente y los objetos con nuestro ADN.

En cuanto a las fotografías es también importante destacar que todo debe ser registrado antes de mover nada, para que quede claramente en su lugar registrado.

Cuando llega el momento de comenzar a recoger las evidencias halladas, si comenzamos por la búsqueda de pelos, cabellos, restos de piel, fibras, debemos hacerlo con la ayuda de una aspiradora portátil, que debe cumplir con los siguientes requisitos:
1 No debe tener una manguera de extensión, sino más bien un pico y si es posible rígido y de no más de 1 metro de largo, ya sea en un cuerpo o dos como máximo. Previo a utilizarlo debe ser minuciosamente limpiado con un paño para evitar que este contaminado con polvos, y otras sustancias que puedan confundir al momento de la colección.
2 Debe colocarse siempre una bolsa de papel (en el interior de la aspiradora) limpia y nueva, para la colección de las evidencias.
3  Al finalizar la tarea, debe dejarse que siga funcionando la máquina por espacio de 20 segundos más para que todo lo que sea colectado por la maquina, quede efectivamente depositado en el caño colector.

El trabajo con la aspiradora debe ser pormenorizado y cubrir en secciones toda la habitación o sector delimitado para la búsqueda.

Cuando vayamos a recoger alguna evidencia con la mano, siempre protegidos con guantes, debemos tener presente que no debemos utilizar como elemento auxiliar pinza metálica, ni otro objeto puntiagudo que por la presión haga una transposición de marcas y/o alteración de las existentes.

Todas evidencias por separado debe ser colocadas en sobres por separado, previamente etiquetados, con detalles del lugar donde se encontró, hora del hallazgo, quien lo recogió y etiquetó.

Los elementos contundentes (armas de fuego, blancas, martillos, palos, etc. ) deben ser fijados en un soporte rígido, que no permita la movilidad, y luego de fijado, cubierto por una bolsa de polietileno que lo proteja adecuadamente.

Si tomamos las armas con la mano, no solo podemos borrar las huellas digitales posibles existentes, sino que podemos transponer nuestras huellas de ADN.

Recientemente he visto un interesante trabajo de investigación que según pude saber ha dado un importante aporte a la investigación criminal y es cuando se utiliza un arma de fuego en un hecho delictuoso y si esta ha sido disparada a muy corta distancia de la víctima, por efectos de la transferencia de evidencias (sangre, pelos. piel, etc.) pueden llegar a quedar impregnados en la boca del cañón del arma, si estamos ante la presencia de un arma de fuego sospechosa, pero no tenemos proyectil y/o vaina, si podemos pensar en el estudio químico para detectar la presencia de estas sustancias de origen humano en su cañón, lo cual nos dará aun mas evidencia certera que la pericia balística.

Cuando estamos ante la presencia de algún recipiente con líquido, y si este no se lo puede tapar convenientemente, es conveniente primero transponer el líquido a algún recipiente previamente dispuesto al efecto, con tapa, luego se siguen los procedimientos de rutina para trasladar el elemento continente del líquido hallado.

Cuando se recoge un revólver, pistola,  carabina, fusil, si lo que se intenta es revisar el almacén cargador o tambor en el revólver, al momento de realizar esta operación se deberá anotar con detalle la posición del cartucho y/o vaina con respecto al alineamiento del cañón, y si existieron vainas o cartuchos percutidas si están “pasados” según el modo de giro del tambor.

También podemos estar ante la presencia de objetos varios que son de permanencia perecedera ( manteca, otras sustancias grasas semi rígidas, etc.) que deben ser inmediatamente de recogidas, preservadas en temperatura adecuada para su posterior estudio.

También es probable que estemos ante la presencia de trozos de vidrio, mica, plástico, virutas metálicas, tierra, astillas de madera, entre otros, recoger en ola medida de lo posible todo por separado en diferentes sobres, previamente identificados.

Los documentos, expedientes, notas, trozos de papel, incluso los quemados deben ser recogidos y preservados en carpetas, sobre de mayor dimensión, evitando de efectuar dobleces de la superficie.

Puede darse el caso del hallazgo de sustancias diversas que alteren su composición química al ser expuestas al aire, al sol o bajas temperaturas, deben recibir adecuadas protección. Todo el material que se use para envolver debe estar completamente seco y limpio.

En general la técnica indica que todo debe ser colectado, preservado, trasladado para su estudio en los laboratorios.

Se debe evitar que se proceda a estudiar estas evidencias en el lugar del hecho, para evitar posibles contaminaciones.

En todos estos casos siempre la principal lucha no es contra los delincuentes, sino contra los funcionarios policiales y judiciales que desconocen los elementales procedimientos de investigación y los principios básicos que permiten luego recoger las evidencias adecuadamente del lugar del hecho, en suma,  antes de luchar contra nadie debemos luchar contra la incapacidad e ignorancia de quienes deben estar presentes en el primer momento en el lugar del hecho.

Es que a nadie se le ocurrirá pensar, de la justicia, de los medios de prensa, de la población en general, que se cometieron errores por torpeza y desconocimiento, puesto que con la propaganda que existe de la capacitación policial y judicial, es imposible pensar que se den esto, y lo que primero habrán de pensar es que es el producto de la corrupción.

Estos casos de errores policiales y judiciales afloran en los casos trascendentes, aquellos que por las características toman el conocimiento de la población, pero quienes estamos en el trabajo diario, vemos en prácticamente todos los casos estos errores, y nos preguntamos ¿Cómo subsanarlos? ¿Cómo hacer para estar bien preparados? Y como todas las cosas, esto requiere un trabajo paciente y un continuo adoctrinamiento y capacitación, pero por otro lado requiere ser estar preparado con los medios de apoyo (equipos, accesorios, material, etc) para que cuando sea necesario los tengamos a mano y podamos hacer uso de estos.

Espero les haya sido de utilidad
Es todo
Muchas gracias

Lic. Raúl Enrique Zajaczkowski
Licenciado en Criminalística
Experto en Crímenes Violentos
Investigador de Homicidios
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Fuente: http://www.decriminalistica.com.ar/licreznuevo/?modulo=menu&id=27#

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