Sexo y violencia, vinculadas en el cerebro

La región del hipotálamo ventromedial (VHM) se activa al detectar intrusos en el territorio y continúa la actividad neuronal si se inicia una pelea o si se sostienen relaciones sexuales

 

 

El sexo y la violencia se activan en la misma zona cerebral de los ratones, lo cual podría ampliarse al comportamiento de humanos, aseguró un estudio publicado en la revista científica Nature.

 

La región del hipotálamo ventromedial (VHM) se activa al detectar intrusos en el territorio y continúa la actividad neuronal si se inicia una pelea o si se sostienen relaciones sexuales.

 

El estudio dirigido por Clifford B. Saper del departamento de Neurología del Programa de Neurociencias y la División de la Medicina del Sueño de la Universidad de Harvard experimentó con ratones para ver cómo reaccionaban ante otros ratones y la misma zona cerebral registró actividad.

 

"Esta reacción manifiesta una necesidad para proteger el propio territorio contra invasores masculinos y una necesidad de tener relaciones sexuales con hembras invasores que determinan la construcción de los circuitos cerebrales. Es la forma en que los animales protegen su territorio y tienen suficiente espacio para su progenie", dijo Saper a Nature.

 

Los mismos circuitos podrían existir en los humanos pues la estimulación eléctrica en el cerebro profundo está relacionado con el VMH cuando hay conducta defensiva en ataques de pánico o agresiones, dijo Newton Canteras neurocientífico de la Universidad de Sao Paulo.

 

"Creo que hay muchas razones para pensar que esta actividad cerebral podría ocurrir en humanos. El hipotálamo es una de las estructuras más antiguas en el cerebro humano y está relacionada con la agresión en monos", dijo David Anderson del Instituto de Tecnología de California, también autor del estudio.

 

Incluso Anderson dijo que uno de los beneficios de este estudio explicaría porque algunos individuos tienen impulsos sexuales y violentos no apropiados, pues tendrían una conexión disfuncional en su cerebro en éstas áreas.

 

¿Y si los bloqueamos?

 

Los investigadores infectaron con un virus los genes que controlan las neuronas del VHM, técnica denominada ontogenética, para observar que sucedía cuando los ratones pelearan o se aparearan.

 

Esos genes fabrican unos canales neuronales especiales, capaces de activarse por una luz de cierta longitud de onda concreta que activa las zonas que los científicos deseen.

 

"Esto permite un control espaciotemporal muy fino en la manipulación de la actividad cerebral. Es así como Lin y sus colegas del CalTech identificaron con gran precisión los circuitos del hipotálamo que subyacen a los comportamientos agresivos", publicó el diario El País.

 

Esta tecnología plantea la posibilidad de inhibir esos circuitos para refrenar el comportamiento agresivo. Durante una semana 25% de los animales que había intentado atacar a otros machos redujo su agresividad.

 

Los investigadores del Instituto de Tecnología de California también hallaron que al sobre estimular la VHM los machos pueden atacar incluso si están anestesiados, castrados o a objetos inanimados.

 

Sin embargo si los ratones llegaban a reproducirse con las hembras se frenaba el impulso agresivo durante el acto. Los investigadores también lograron frenar el centro de agresión y mantener activo el del apetito sexual.

 

Leer artículo original (en inglés): Nature

 

 

 

Leer investigación original (en inglés): Nature

 

Fuente;

http://www.eluniversal.com.mx/articulos_h/62840.html

 

 

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El Amor y el Sexo en la Psicología

En la Seducción se habla frecuentemente del Amor y del Sexo, aunque también la Psicología tiene mucho que decir sobre ellos

 

En las últimas décadas se han llevado a cabo múltiples estudios intentando buscar una explicación a eso que nosotros llamamos amor. Para la psicología el amor es una necesidad fisiológica, un impulso que puede provocar conductas imprevisibles. Vamos a ver los distintos acercamientos de la psicología a este tema.

 

 

 

Imagen cortesía de hi-tekznologik

 

Los Tipos de Amor según la Psicología

Amor Compañero y Amor Pasional

Hatfield y Rapson fueron los primeros en dividir el amor en dos tipos:

 

Amor Compañero o Camaradería: tiene un alto grado de apego, compromiso e intimidad, aunque esta desprovisto de pasión. Es el que sentimos por nuestros familiares o amigos.

Amor Pasional: es el amor que sentimos por la novia o por la chica que conocimos este sábado pasado. Es mas intenso que el amor compañero, esta muy marcado por la sexualidad y el romanticismo.

Teoría Triangular del Amor

Según esta Teoría, formulada por Robert Sternberg, existen tres componentes diferenciadas en el amor:

 

Pasión: deseo de estar con la otra persona y que el sexo con ella sea gratificante.

Intimidad: Capacidad de compartir nuestros deseos , sentimientos y secretos con la otra persona.

Compromiso: Certeza de que pase lo que pase esa persona no nos olvidara o dejara en la estacada.

Por tanto se plantean 6 clases de amor por combinación de estos elementos:

 

Confianza – Amistad: cuando únicamente existe Intimidad. Por ejemplo, la relación que se puede tener con un psicólogo con el cual tenemos mucha confianza. También se aplica al cariño que sentimos por un amigo.

Encaprichamiento: sólo hay Pasión, y se caracteriza por existir únicamente deseo sexual. El llamado amor a primera vista.

Amor Vacío: un amor donde sólo hay Compromiso: la Pasión y la Intimidad han muerto o jamás existieron.

Amor Fatuo: existen Pasión y Compromiso. Es más intenso que el encaprichamiento.

Amor Romántico: existe la Pasión y existe la Intimidad.

Amor Sociable: Intimidad + Compromiso ,es el que se da en las parejas que han perdido la pasión.

Amor Completo: un amor con las tres características se supone que es el amor ideal, aunque según la psicología no suele durar mucho: es dificil de mantener y suele derivar en alguno de los otros tipos de amor.

 

 

Podéis encontrar más información en la wikipedia: Teoría Triangular del Amor.

 

Dopamina, Serotonina y Testosterona

Desde una perspectiva biológica el amor puede explicarse casi exclusivamente por la acción de un neurotrasmisor: la Dopamina.

 

La Dopamina está relacionada con las emociones y las sensaciones de placer. Todas las adicciones fuertes provocan la generación de dopamina: los opiáceos, por ejemplo, activan las mismas áreas que el amor. El amor, por lo tanto, es una adicción positiva que se puede tornar en ansiedad cuando se es rechazado. Esto se debe a que el amor activa el sistema de recompensa del cerebro, que nos arrastra a ver recompensas y motivarnos a conseguirlas. Para nosotros el amado es el premio, es por ello que centramos nuestro mundo en él.

 

Y si surgen complicaciones esto genera más atracción ya que en una adversidad el cerebro genera aún más dopamina.

 

También debido a la dopamina buscamos cosas en común e intentamos amoldar nuestra personalidad para agradar al otro, ya que la dopamina también tiene relación con la motivación para cambiar.

 

La Serotonina, llamada “hormona del placer”, ejerce una gran influencia sobre el sistema psiconervioso. Si sus niveles están anormalmente bajos, y se combina con el impulso generado por la dopamina, puede causar un pensamiento obsesivo por la otra persona.

 

El amor y la atracción sexual son dos cosas diferentes: en el amor influye la Dopamina, en el acto sexual la Testosterona y en menor grado otras hormonas sexuales, pero esta línea no está tan clara: el amor siempre incluye el componente sexual y si tenemos relaciones sexuales con una persona puede desembocar en amor ya que en el acto sexual se genera gran cantidad de dopamina.

 

Los Mecanismos de la Atracción

La psicología define una serie de componentes de la atracción:

 

El Momento: hay que estar dispuesto a enamorarse, y esto no sucede siempre.

El Entorno: es más común enamorarse de gente cercana.

El Misterio: nos atrae más la gente que no conocemos del todo.

La Personalidad: existe un componente cultural / intelectual / personal.

El Físico: la psicología reconoce que se trata de un factor importantísimo.

El Amor con la Mente y no con los Ojos

 

 

¿Por qué nos atraen los extraños? Las personas misteriosas nos resultan interesantes porque ese misterio se asocia a la novedad, y la novedad activa el neurotransmisor del amor: la dopamina. Aunque es contradictorio porque también nos sentimos atraídos por personas similares a nosotros: aficiones comunes, cualidades físicas, edad, etc. Los tipos genéticos similares se atraen.

 

Son sensaciones distintas: por un extraño la mayor parte de la atracción es debida a la Pasión (de la Teoría Triangular del Amor), mientras que con las personas de nuestro entorno y las que son muy similares a nosotros tenemos más Intimidad.

 

El factor cultural también es muy importante ya que influye en nuestra concepción de enamoramiento y en ver cuán lejos se puede llegar: en el amor se tienen en cuenta las reglas sociales como en cualquier otro tipo de relación humana.

 

El Amor con los Ojos y no con la Mente

Nos gusta que nuestra pareja esté bien proporcionada. Las caras simétricas nos resultan más atractivas. De la simetría facial se puede asumir que existe un buen material genético. En las mujeres, la proporción física idónea es una relación cintura-cadera de 0.7, es decir, la cintura ha de ser un 70% de la cadera. En los hombres lo que más llama la atención físicamente es una forma triangular.

 

La atracción en los hombres se produce mucho más rápido que en las mujeres, debido al hecho de que dan más importancia a los factores físicos. Las mujeres por su parte tienen mayor actividad de memorización, una mujer siempre recuerda los detalles de lo que ha vivido con una persona, de lo que ha hecho con esa persona, cómo es. Es como si elaborase un “informe” de cada persona, por eso las mujeres son tan detallistas y para ellas es tan importante la atención a los pequeños detalles.

 

La Infidelidad

Los hombres y las mujeres ven la infidelidad de distinta forma: la mujer teme una infidelidad sentimental, ya que esto implicaría que su hombre le va a dedicar menos tiempo y recursos: implicaría dejarla sola en el embarazo y en en la cría del hijo – cuando tanto ella como el hijo son más débiles. El hombre, por contra, teme más una infidelidad sexual ya que esto supondría estar perdiendo el tiempo criando hijos que no le pertenecen.

 

En el momento que nos enamoramos se tiende a crear Vigilancia Obsesiva, un concepto definido por los psicólogos que hace referencia a un estado de constante vigilancia del otro. Esto también formaría parte de un progresivo intento de betaizar al otro individuo, ya que una vez conseguido el hijo lo importante es cuidarlo. Es por ello que en una relación se tiende a neutralizar las personalidades individuales y adecuarse a una nueva personalidad común con la otra persona para así cuidar ese nuevo proyecto de ambos.

 

Referencias

La Química del Amor – Redes – Eduard Punset y Helen Fisher

Entrevista a la antropóloga Helen Fisher, investigadora de la evolución, la expresión y la ciencia del amor, y autora del libro ¿Por qué amamos?.

Psicología para Dummies – Adam Cash

Sanzen

 

 

Fuente

http://www.exitosocial.com/articulos/psicologia/el-amor-y-el-sexo-en-la-psicologia/

 

 

 

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